DE ESAS COSAS…

Hay que quemar las naves…

En realidad es una frase que no la había escuchado hasta diciembre del año anterior, cuando estaba entrenando con un amigo Kick Boxing, y en un momento de colapso, en donde ya no sentía mis piernas (amo patear, entonces es lo que más practico), mi corazon latía a 1000 por hora y sentía que eso sería lo último que haría (algunos dirán “que exagerada”) pero en realidad “vi la muerte” jaja 😀 … entonces en el fondo escuche la voz de mi entrenador decir “Andrea, quema las naves” y aunque mi mente no lo entendió, mi cuerpo siguió hasta terminar el entrenamiento. Fue después que me pregunte que significaba esta frase.

Bueno, la frase significa, o según lo que entendí, y me quise quedar con esa interpretación; es lanzarse a un objetivo, sin pensar que hay posibilidad de rendirse, es ESO o ESO, es negarse que existe el fracaso, y que sales de ahí VICTORIOSO o muerto. Me gusta la idea, porque es aplicable a toooodoooo lo que haces. Es meterse en algo y agotar todas las posibilidades y la fuerza con el fin de lograr el objetivo, no hay más. Desde ahí creo en “quemar las naves”, en ir hasta el último sin importar, pienso que no todas las personas son de este tipo de pensamiento, creo firmemente que debes ser de “otro calibre”. Bueno, desde hace un par de años, entendí que con el deporte te haces disciplinado, fuerte, y no solo físicamente también mental y emocionalmente, y este diciembre que paso pude comprobar esto, el dolor, esa sensación de que es más fácil rendirse, te entrena, y pienso que quemar las naves sería una buena opción este 2017, aplicarlo a todo… Que opinan?

Acerca de las fotos, bueno, estaban en el baúl de los recuerdos, me gustan porque me las tomé en Buenos Aires, que también es un lugar que me enseño mucho (igual que la frase). Es un look super sencillo que utilice para pasear.

Si llegaste hasta aquí… GRACIAS! por la atención, espero que te sirva de algo alguna de las palabras que leíste.

 

Por ultimo les quiero dejar el origen de la frase, como dato histórico:

Alrededor del año 355 aC, Alejandro Magno debió enfrentar una de sus más grandes batallas. Al desembarcar, comprendió que los soldados enemigos superaban tres veces el tamaño de su gran ejército. Sus hombres estaban atemorizados y no encontraban motivación para enfrentar la lucha: habían perdido la fe y se daban por derrotados. El temor había acabado con aquellos guerreros invencibles, inmediatamente mandó quemar todas las naves. Cuenta Campuzano que mientras su flota ardía, el líder macedonio «reunió a sus hombres y les dijo: Observad cómo se queman los barcos… Esa es la única razón por la que debemos vencer, ya que si no ganamos, no podremos volver a nuestros hogares y ninguno de nosotros podrá reunirse con su familia nuevamente, ni podrá abandonar esta tierra que hoy despreciamos. Debemos salir victoriosos en esta batalla, ya que solo hay un camino de vuelta y es por el mar. “Caballeros, cuando regresemos a casa lo haremos de la única forma posible, en los barcos de nuestros enemigos”».

FOTO: MerkPrika

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